Nunca leí un libro tan rápido como este. No pude soltarlo.
Esta memoria veloz y profundamente conmovedora se adentra en una infancia dolorosa y años adolescentes emocionalmente abusivos, equilibrados con momentos de humor, perspicacia y resiliencia. El despertar de Dorian en las selvas de Costa Rica es poderoso y cercano, marcando un punto de inflexión de la desesperación a la esperanza. Lo que hace que este libro destaque no es solo su historia, sino las ideas prácticas que comparte para ayudar a otros a construir fortaleza interior y vivir una vida plena. Reí, lloré y me sentí desafiado. Al final, quedé inspirado y agradecido.